La Adolescencia: ¿Una etapa crítica?

Buenos días, tardes o noches!

Hace unos días estuve en una Charla Magistral realizada en la Capilla a la que asisto, estaba dirigida a los padres de los hombres y mujeres jóvenes SUD (12 a 17 años) y a ellos mismos; esta charla tenía como misión dejar un mensaje a los padres sobre la responsabilidad que tiene sobre el progreso temporal y espiritual de sus hijos y sobre la conversión personal de los jóvenes.

Durante poco más de dos mes estuve organizando esta Charla junto con mis amigas de la presidencia de las Mujéres Jóvenes, pensando en cuál sería el mensaje o las palabras correctas para los padres de los jóvenes, para que ellos se involucren en el crecimiento espiritual de los hijos. Pues bien, algunos líderes de la Iglesia local nos brindaron bellos discursos acerca de sus experiencias como padres, pero una de ellas dijo algo acerca de los adolescentes que cambió mi forma de pensar e inspiró este post: La adolescencia no es la etapa de adolecer de los jóvenes, sino es la etapa para trazar una línea de vida.

Durante mucho tiempo, y en base a mi propia experiencia, siempre creí que la adolescencia era la etapa más difícil en la vida de un ser humano; de cierto modo lo es, la vida se torna complicada, la transición de niño a adulto es dura y lidiar con las responsabilidad lo es aún más. Pero jamás me había preguntado por qué es tan difícil. Yo sé que la guía de un adolescente son los padres y en casos especiales figuras paterna o materna de la familia cercana. Siempre pensé que era natural cometer ciertos errores a esa edad y que es parte de madurar, que una vez convertidos en personas adultas y maduras pondríamos reconocer nuestros errores y aprender de ellos. 

Siempre pensé que esa situación sólo era así y se debe a que yo no crecí dentro de la Iglesia, no viví mi niñez ni mi adolescencia como miembro SUD.

Pues bien, siguiendo con lo que aprendí, pude encontrar un concepto diferente a la etapa de la adolescencia, del cual se puede decir que es el momento ideal para generar en los hijos una postura frente a la vida, una identidad y definir una línea de vida basada en metas temporales como espirituales. A medida que voy recordando lo que esta hermana nos enseño en aquella Charla, me asombra ver cuan perfecta es la organización de la Iglesia y reflexionar que cada organización fue creada de manera inspirada para que nosotros podamos tener gozo en la vida y afrontar sus adversidades en estos tiempos.

Entonces, es momento de cambiar el concepto y la actitud frente a la adolescencia, la vida hoy en día es más acelerada que antes y la actitud de nostros siempre debe ser desafiante ante las dificultades, ver el paso positivo y tomar los obstáculos y convertirlos en oportunidades.

Unas de las organizaciones maravillosas a las que me refiero son Hombres y Mujeres Jóvenes, es un programada dirigido a jóvenes de 12 a 17 años con el fin de ayudar a desarrolar su ve, valores y dones para la vida. Durante esos años se les enseña a los jóvenes sobre las escrituras, doctrinas, valores y principios; pero va más alla, se les enseña a tener una identidad como hijos de Dios  y a adoptar una postura como Santo de los Últimos Días en todo momento y en todo lugar, se les enseña a trazar metas a los largo de la vida. 

Todoas esas enseñanzas están centradas sobre la más sólida de las bases: El Evangelio de Jesucristo. Los padres son los llamados a velar por el progreso de sus hijos pero el mejor lugar para criarlos será siempre un hogar centrado en el Evangelio, predicando con el ejemplo y ayudando a sus hijos a identificarse como hijos de Dios, de esa manera en un futuro podrán ver con gozo cómo sus hijos se convierten en buenos hombres y mujeres dignos de las bendiciones del Señor.

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