3 de abril de 2017

Deja de lado tus temores y vive con gozo en el amor perfecto de Cristo

Hola herman@s !
Con motivo de la última Conferencia General 2017, deseo compartirles lo maravilloso de este discurso del presidente Dieter F. Uchtdorf, Segundo Consejero de la Primera Presidencia de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Realmente estoy agradecida con mi Padre Celestial por haber puesto en este mundo a hombres escogidos para tener revelación acerca de sus palabras para nosotros. Sé que el amor de nuestro Padre Celestial es infinito, sé que Él siempre está dispuesto a darnos lo que necesitamos, a darnos amor, consuelo, compresión e infinitas oportunidades.

"...El Señor ha dicho que cuando intentamos ejercer el mando, dominio o compulsión sobre las almas de los hijos de los hombres en cualquier grado de injusticia los cielos se retiran y el espíritu del Señor es ofendido.
Tal vez haya momentos en los que nos sintamos tentados a justificar nuestras acciones creyendo que el fin justifica los medios, hasta podríamos pensar que el ser controladores, manipuladores y duros es por el bien de los demás, no es así porque el Señor ha dejado en claro que el fruto del espíritu es: Amor, Gozo, Paz, Longanimidad, Benignidad, Bondad, Fe, Mansedumbre y Templanza.
Cuanto más conozco a mi Padre Celestial, más claramente veo cómo inspira y guía a sus hijos; él no es irascible, vengativo ni rencoroso; su propósito mismo su obra y su gloria es enseñarnos, exaltarnos, y guiarnos a su plenitud.
Dios se describió a sí mismo ante Moisés como misericordioso y piadoso. Tardo para la ira y abundante en benignidad y en verdad. El amor que nuestro Padre Celestial tiene por nosotros sus hijos supera ampliamente nuestra capacidad de comprender. Significa esto que Dios aprueba o pasa por alto los comportamientos que son contrarios a sus mandamientos? No, definitivamente no.
Pero ÉL desea cambiar mucho más que nuestro proceder, desea cambiar nuestra naturaleza misma, desea cambiar nuestro corazón, ÉL desea que extendamos la mano y nos aferremos a la barra de hierro, enfrentemos nuestros miedos y avancemos con valentía hacía adelante en el camino estrecho y angosto; ÉL quiere esto para nosotros porque nos ama y porque ese es el camino hacia la felicidad..."


Queridos hermanos, espero que este mensaje nos haga comprender lo que realmente Dios quiere de nosotros; no temamos pues su amor es infinito e incomprensible, no temamos en dejar en segundo lugar cualquier cosa que el mundo nos ofrezca, no temamos en poner en primer lugar el amor por nuestro Padre Celestial y sus mandamientos, pues sólo de ese modo podremos llegar algún día a su presencia.

Les dejo con mucha alegría estas palabras, en el sagrado nombre de nuestro señor Jesucristo, Amén.